carter « 06/01/2008 a las 13:34:46 » |
| Los Reyes Magos fichan al cartero más veterano |
|
|
ÉCIJA
Manuel Narváez Ayala, el cartero en activo más antiguo de Sevilla, con 43 años de servicio a sus espaldas, es además este año «Cartero Real» de Écija.
Manuel se pasea hoy por las calles ecijanas en su moto repartiendo cada día cartas, paquetes, postales y todo lo que puede guardar en su cajón. Saluda a los transeúntes cuando va a pie y es que es el cartero por antonomasia de la ciudad y ahora trabaja con más orgullo e ilusión si cabe. No en vano ha sido reconocido como el cartero en activo más antiguo de Sevilla.
El Ateneo Cultural y Solidario de la capital andaluza ha concedido a la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos una de sus medallas solidarias de este año, con la que premia el servicio público que presta Correos a través del colectivo de reparto.
Galardón
La concesión de esta distinción coincide con el aniversario del nombramiento de los primeros carteros en España, hecho que tuvo lugar el 8 octubre de 1756 durante el reinado de Fernando VI, y del que ahora se cumplen 251 años. Por este motivo, Correos ha querido que sea un empleado de reparto el que recibiese el galardón, concretamente, el más antiguo en activo de Sevilla y su provincia.
Manuel Narváez considera este premio como un reconocimiento y de hecho es precisamente el motivo de la entrega, reconocer la profesionalidad, entrega y vocación de servicio durante más de 43 años de trabajo.
Comenzó a trabajar con 15 años
Este cartero ingresó en Correos de Écija en 1964, con 15 años, y comenzó realizando tareas internas propias de la oficina, como la transmisión de telegramas, para después pasar al servicio de reparto, hasta la actualidad. Y a pesar de no estar habituado a atender a los medios de comunicación se defiende ante las múltiples entrevistas de las que ha sido protagonistas durante estos días. Además, por si fuera poco, este año y por unanimidad este cartero será más «real» que nunca, pues ha sido elegido «Cartero Real» en Écija.
-¿Cómo se ha tomado el hecho de recibir un premio como éste?
-Lo he recibido con mucho orgullo, representando a todos los compañeros de Correos y Telégrafos, no sólo de los que estamos actualmente, sino de los que estaban hace medio siglo, cuando nombraron los primeros carteros.
-¿Tenía usted conocimiento de que era el cartero más veterano de Sevilla y su provincia?
-No, no lo sabía. Yo sabía que tenía que ser de los más antiguos porque hace poco hubo elecciones sindicales y me nombraron a mí como el más antiguo.
-¿Por qué se hizo cartero con sólo quince años?
-Por las circunstancias de la vida. Uno se coloca en un sitio, otros se colocan en otro. Mi padre entonces era cartero militar, iba con los giros y la correspondencia y los telégrafos. Y allí entré yo, en Telégrafos, porque antes eran diferentes secciones. Mi padre se enteró de la vacante y así entré. Él iba todos los días a recoger toda la correspondencia y los hilos telegráficos para los soldados que entonces había. Yo estaba estudiando, en el instituto laboral haciendo bachillerato, y lo dejé porque en aquella época hacía falta.
El correo familiar
-¿Se acuerda usted de su primer día de trabajo?
-Pues yo estuve unos pocos de meses antes de entrar allí haciendo cosillas, escribiendo a maquina y ¡claro que me acuerdo!. Con 15 años no sé si habría muchas personas trabajando en Correos y Telégrafos. Yo fui el niño de allí
-En estos 43 años su trabajo ha cambiado mucho y sobre todo los envíos ¿Cómo ha evolucionado su trabajo?
-Me acuerdo de que en el año 64, la época de la emigración de los andaluces a Cataluña, había gran cantidad de giros, porque las personas mandaban dinero para la familia que dejaba aquí, en Écija. Entonces, los sábados había cientos y cientos de giros para todo Écija. Esto ocurrió hasta que fueron llevándose a la familia a Barcelona. Entonces eso fue a menos. Después siguieron los giros y telégrafos, llegó la unificación de Correos y Telégrafos, en el año 80 o por ahí, y claro todo cambia.
El correo antiguamente ya sabemos lo que es: el correo familiar, la persona que escribe a la personas que está en Barcelona, el que tiene novio haciendo la mili, en fin eso era Correos más que nada. Hoy día ya sólo se reparten facturas y cartas del banco.
-¿Cuál es su trabajo hoy en día en Correos?
-Llevo una sesión de cartería, como uno más. Lo urgente se eliminó en algunos pueblos. Yo me hice una sección nueva y desde entonces llevó 14 años en ella.
-¿También ha cambiado el trato con el cartero?
-No, es el mismo. Tienes tu sección, tu barrio y te conocen. Nosotros nos consideramos como uno más de la familia. Siempre nos estamos viendo y te preguntan: «¿Tienes algo para mí? Estoy esperando esto, lo otro».
-En este tiempo ha tenido la oportunidad de conocer a fondo el trabajo de cartero ¿qué es lo que más le gusta?
-Lo que más me gusta es el trato con las personas y considerarme como uno más de la familia. Es bonito el trabajo de cartero.
-Estos años dan para mucho ¿recuerda usted alguna anécdota?
-Me han pasado muchas. Por ejemplo, me han mordido unos pocos de perros. Un día que iba a mandar un giro y se me hizo de noche, una mujer no me quería abrir porque decía que yo no era el cartero. Tuve que llamar a la vecina de al lado para que le dijera que era el cartero y que tenía que entregarle un giro. Cosillas que pasan.
-¿Piensa ya en la jubilación?
-Si tengo 58 años, me quedarían siete años para la jubilación. Pero en fin... nosotros a los 60 podemos jubilarnos con 35 años trabajados.
-Además y por si fuera poco le han nombrado «Cartero Real» en la localidad de Écija ¿cómo se lo ha tomado?
-No me lo creía. Ahora conforme va pasando el tiempo pues... me hace ilusión ver a los niños entregándote las cartas con esas caritas.
Las caras de los niños
-¿Cree que será muy diferente el trabajo de Cartero Real del que hace a diario?
-Claro. Esto es diferente de mi profesión diaria. Yo voy repartiéndolas y ahora las voy recogiendo y además con ilusión de ver las caras de esos niños. Tiene que ser bonito.
-Por último Manuel, si no hubiera sido cartero ¿qué hubiera sido en la vida?
-La verdad es que no me ha dado tiempo de pensarlo, pero si volviera a nacer volvería a ser cartero. |
|
|